Título
Faltan días para el Domingo de Ramos

LA SEMANA SANTA MÁS LARGA DE LA HISTORIA

Los cofrades de Sanlúcar estamos de enhorabuena. A mí, que nací hace tanto tiempo, en aquel lejano confín del Mediterráneo, me siguen sorprendiendo y fascinando estas cositas de esta tierra a la que tanto amo. Pues si, como les decía, este año los cofrades sanluqueños tenemos amplios motivos para estar contentos, pues la Semana Santa se nos ha alargado hasta el Sábado de Pascua, y ampliamos así, en casi otra semana más nuestra fiesta favorita.
No veáis, lo que ha dado de sí el tema en los mentideros cofrades, (físicos o virtuales), o el bullicio de preparativos y alharacas, y lo más importante, hemos tenido la fortuna de tener una mágica jornada como la del pasado Sábado, donde las dos Hermandades del Martes Santo volvieron a sus sedes anuales en loor de multitudes, como se merece una jornada festiva de este tipo. Al final, la tan malhadada lluvia, ha sido motivo de gozo, con lo que queda demostrado el muy célebre “no hay bien que por mal no venga”.
Sin embargo, me quedan dos pequeños sinsabores en todo este evento,  que debería de haber sido motivo de regocijo y júbilo pleno para todos nosotros.
Por un lado, ha habido un fallo organizativo para mi importante, que es el que no haya salido en esta jornada la querida Hermandad del Resucitado, pues no pudo hacerlo en su día por motivos de presunta lluvia, y que podía haber aprovechado para comparecer ocupando posición detrás del Consuelo, por aquello de mantener la estructura catequética debida, dándole si cabe, un mayor empaque y brillo al día. Error garrafal a apuntar al Consejo, al que se le van las mejores, y también pinchazo de la Hermandad de San Francisco, que ha perdido la ocasión de darse y darnos un inolvidable festival. Si, ya se que entonces no habríamos podido ver al Consuelo de nuevo con agrupa, pero seguro que los del Carmen hubieran podido solucionar el asunto a satisfacción de todos.
Por otro lado, me ha consternado el rechazo de cierto sector del “capillerio”, supongo que el mas rancio y casposo, a estos actos extraordinarios. Entiéndanme, creo que a este tipo de gentes hay que empezar a echarles poca cuenta, me imagino que critican estas cosas como lo hacen con todo, con ese desmedido afán esteticista que les caracteriza, y al igual que ponen pegas a los divinos saludos en San Jorge, a las devotas canciones en el Pino, a las nuevas marchas de cornetas, o hasta que históricas hermandades hagan su recorrido como Dios manda, ahora nos aparecen con no se que remilgos. Ni caso. La verdad sea dicha, es que no entiendo estas posturas derrotistas y excesivas, como si cuando los romanos inventaron esto de la Semana Santa, hubieran querido que fuera un velatorio. Y créanme, de romanos, yo entiendo un rato.

Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.



                                                                                                                      Lucanus
Copyright © 2014 GOLGOTA21