Título
Faltan días para el Domingo de Ramos

LOS GOZOS Y LAS SOMBRAS DE GOLGOTA 21

26.04.2015

Esta semana hemos tenido como destacada la noticia del cambio del sistema de carga en el paso de la Humildad y Paciencia. Realmente, a pocos les ha podido sorprender la citada noticia, pues aparte de estar descontada hace tiempo esta opción, existe en cierto modo una sensación irreprimible de como el sistema del cincho se acerca cada vez más a una irremediable extinción. Esta cuestión, siempre peliaguda, pone en contraposición el romanticismo del mantenimiento de una tradición tan sanluqueña, con el sentido práctico o hasta los intereses de Hermandades y Cofradías de nuestra localidad. Es decir, todos abogamos y hasta proclamamos que hay que salvar el cincho, pero que lo haga el de otra Hermandad, pues en la nuestra ni lo tenemos ni lo queremos, y así es imposible. Hay que aplaudir a la hermandades como ésta de Humildad y Lágrimas, que durante tantos años han defendido y mantenido contra viento y marea esta tradicional forma de cargar los pasos en el suyo de Cristo, hasta que entiendo que las circunstancias, como fuerte marea alta, han terminado por llevarse ese castillo de arena de bellas intenciones, en aras de otras cuestiones de mayor practicidad.
Con esto, solo queda a día de hoy la Hermandad de la Vera-Cruz, que en sus dos pasos, serán el último baluarte del cincho en nuestra localidad (y en el mundo dicho sea de paso), y habrá que ver cuánto tiempo consiguen permanecer en su inquebrantable tesón, que fácil no lo van a tener. En cualquier caso, no podemos responsabilizar a ninguno del fin de esta tradición, pues el ocaso entiendo que se produjo hace muchos, muchos años, casi a la vez de la llegada de las cuadrillas de hermanos y su preferencia por otros sistemas de carga, operando de forma algebraica esa atracción del sanluqueño por lo ajeno, con una ausencia de evolución de los defensores de este sistema, que en definitiva los ha condenado al ostracismo que se les avecina.
Esta es la vida, y creo que solo queda un amargo regusto en la actual cuadrilla de la Humildad y Paciencia, que parece que no anda muy contenta con las formas de la gestión de este cambio. Estos temas entiendo que son siempre muy delicados, pues existen muchos sentimientos y emociones, de fácil quebranto, y nuestras juntas de gobierno, generalmente no destacan por su sentido del tacto o su mano izquierda. Lo siento especialmente por su capataz, Juan Casado, que después de una eternidad en ese martillo, creo que se merecía una salida más acorde y respetuosa. Sombras de nuestra Semana Santa y nuestras cofradías, donde en demasiadas ocasiones se paga el esfuerzo y la dedicación, con el desprecio y el olvido.


                                                                                                    Ricardo F. Monge Hermoso

0 comentarios:

Publicar un comentario

Copyright © 2014 GOLGOTA21