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Faltan días para el Domingo de Ramos

LA VERA+CRUZ CELEBRA ESTE MARTES SOLEMNE EUCARISTÍA POR LOS NIÑOS ABORTADOS EN 2015

Como se relata en el Nuevo Testamento, el Rey Herodes ordenó una matanza en Belén para acabar con todos los niños menores de dos años y asegurarse, de esta forma, que el anunciado Mesías, futuro Rey de Israel, era asesinado. Desde entonces, la Iglesia Católica conmemora cada 28 de diciembre la fiesta de los Santos Inocentes, para recordar esas crueles muertes infantiles.

Es por ello que, la Hermandad de la Vera+Cruz celebrará una Solemne Eucaristía por las almas de los niños abortados en el año 2015, la cual tendrá lugar este martes 29 de diciembre, a las 19'00 horas en la Iglesia Mayor Parroquial de Nuestra Señora de la O. La misma estará presidida, en nombre del Señor, por el Muy Ilustre Sr. D. Juan Celio Jacinto del Castillo Espinosa, pbro. (Canónigo Prefecto de Liturgia de la S.I.C. de Jerez de la Frontera, Párroco de la de Nuestra Señora de la O de nuestra ciudad, y Director Espiritual de la Hermandad).

Asimismo, la citada corporación del Viernes Santo exponen que, "como miembros de la Iglesia y actuando en conciencia con los valores de la Comunidad Católica", se suman al hecho de la defensa de la Vida y, de la misma forma se acogen al siguiente manifiesto:

PRIMERO.- Que el derecho a la vida es aquel derecho natural, originario y primario que tiene todo ser humano desde su etapa inicial, embrionaria y fetal, hasta su muerte; constituyéndose la propia vida como un derecho fundamental, universal e inviolable y como sustentáculo del que penden el resto de derechos.

SEGUNDO.- Que ninguna consideración legal, cultural, política, científica o económica puede autorizar a disponer de esa vida y mucho menos a eliminarla; no debiendo disposición alguna legitimar un atentado contra la vida humana.

TERCERO.- Que desde el momento de la concepción estamos en presencia de una vida humana diferente a la de la madre que la alberga y del padre que contribuyó a engendrarla. Esta realidad es indiscutible. Por lo que, por la aplicación del principio de prudencia, bastaría incluso con que cupiese la menor duda al respecto para que, por precaución, se protegiera esa vida humana. Por lo tanto, es a aquellos que defienden que esa vida humana puede ser eliminada a voluntad a los que corresponde la carga de la prueba: si no pueden probar, más allá de cualquier duda razonable, que no estamos tratando con una vida humana diferente de la madre, tampoco pueden defender la legitimidad de su eliminación.

CUARTO.- Que nadie tiene derecho a disponer de una vida humana, y que el fruto de la concepción no puede constituirse como una parte del cuerpo de la mujer, sino una vida humana diferente, y, por tanto, no se le puede reconocer a la mujer el derecho a abortar.

La redacción de Gólgota21.
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