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Faltan días para el Domingo de Ramos

LOS GOZOS Y LAS SOMBRAS DE GOLGOTA21. HASTA PRONTO MADRE Y SEÑORA DE LAS PENAS...

Hoy la luz era distinta. Cada momento desde el amanecer olía y se sentía de diferente forma. Un cielo azul inmaculado cubría cada centímetro de nuestra ciudad, mientras los rayos del sol recorrían nuestras calles llenando de esplendor el maravilloso Compás de Santo Domingo, entre naranjos y su araucaria.

Entre la oscuridad de las bóvedas de la Iglesia del antiguo Convento Domínico, ante la Imagen del Dulce Nombre de Jesús, la Luz de María llena de esplendor este día primero del mes de julio, que hace sentir a los hermanos de la Sacramental Hermandad de Los Estudiantes en un choque de sensaciones y sentimientos diferentes.

Allí, durante toda la jornada recibirá la Imagen de Nuestra Madre y Señora de las Penas a todos sus hermanos y devotos, que pasarán para darle su “hasta luego”, besando sus benditas manos, en esta despedida que la Cofradía de negro y carmesí ha preparado antes de partir hacia la capital hispalense, para ser restaurada.

Hoy los que por nuestras venas sentimos el rojo de nuestros cirios, el carmesí de nuestros fajines y el negro de nuestras túnicas y antifaces, nos encontramos en una encrucijada de alegrías y Penas, mezclado todo por la melancolía de lo que serán estos meses sin poder tener cerca su Imagen.

Mirarla a los ojos; besar sus manos; acariciarla al limpiar con un pañuelo sus dedos; rezarle un Ave María o una Salve; hablarle en el silencio de tus labios cerrados, mientras se te agolpan las palabras y los sentimientos a la hora de decirle….tantas cosas, que ni siquiera eres capaz de ordenar las palabras para poderte dirigir a Ella, con las lágrimas a punto de brotar en este “hasta pronto”, que tanto nos cuesta decir.

A partir de mañana, ya no podremos verte en tu camarín, entre San Juan y Santa María Magdalena. Ya no podremos dirigir la mirada hacia Ti cada día cuando, sentados en el banco de Vuestra Capilla, terminemos un Padre Nuestro al Cristo de los Milagros y con un “Dios te salve María de las Penas, llena eres de Gracia…” giremos nuestra mirada hacia el retablo donde siempre nos esperas.

Pero nos quedará el buen sabor de boca de que esta ausencia, de unos meses, servirá para que tu restauradora te ponga como mereces, por lo que la tristeza de la despedida se convierte en alegría porque esta espera solo nos llenará de ansias para el día en que volvamos a encontrarnos de nuevo, a Tu regreso.

Mientras tanto, yo seguiré esperándote en tu Capilla, arrodillado ante tu Hijo de los Milagros, y soñando con mi reencuentro Contigo. Seguiré llenándome de sentimientos ante el Señor Crucificado, y te volveré a rezar, día tras día, ese Ave María, hasta que volvamos a encontrarnos. Porque, a pesar de la ausencia de Tu Imagen, nosotros seguiremos sintiéndote muy cerca, en el hueco que te hiciste en nuestro corazón, desde nuestro nacimiento, junto al Cristo de los Milagros. Milagros y Penas, Penas y Milagros que le dan verdadero sentido a nuestro día a día, y a los que en Sus manos ponemos el devenir de nuestras vidas.

Hasta pronto Madre y Señora de las Penas, en poco tiempo nos volvemos a encontrar. Yo, mientras, te esperaré en la penumbra de tu Capilla, sentado en el banco de siempre, con el mismo cariño que siempre y la misma emoción de siempre.

Juan Fco. López Escobar.
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