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Faltan días para el Domingo de Ramos

SE ACABA LA ESPERA, LLEGA EL DOMINGO DEL PREGÓN

Se han ido consumiendo los días y el pregonero ha ido descontando estos, con sus horas y segundos, como las cuentas de un rosario paladeando cada palabra que ha ido escribiendo entre los folios, que le ha regalado la Hermandad de los Dolores, para poder proclamar a los cuatro vientos sus sentimientos por Jesús y María, en esta tierra, y por las tradiciones más sagradas que se encierran entre los límites imaginarios del Domingo de Ramos al Domingo de Resurrección, con una antesala inigualable que son las vísperas.

En esta espera, que se va agotando, el pregonero ha podido disfrutar del cariño que las hermandades, agrupaciones parroquiales, asociaciones y tertulias cofrades, así como los cofrades de a pie han ido haciéndole llegar desde su nombramiento.

Momentos únicos, los más preciados regalos y tesoros, que quedarán en ese cofre que lleva tan hondo el pregonero que es su corazón, cuyo latido no es el mismo desde que lo nombrasen pregonero de nuestra Semana Santa y que le acompañará, entre los recuerdos melancólicos, una vez que esa jornada gloriosa transcurra.

Quedan tan solo horas, en las que poder seguir disfrutando de lo que se avecina, como en estos meses pasados, y que han pasado a una velocidad que el mismo pregonero intentaba frenar en sus sentidos, pero no ha sido posible que este fuera más lento.

Tan solo unas horas, Fray Martín Alexis, para que se ponga en esa tribuna soñada de El Pichacho, para que en la penumbra de ese salón, resplandezcan sus palabras como siempre lo hacen desde el altar de cualquier Iglesia o Parroquia, pero en esta ocasión pregonando a esa Pasión que tan hondo llevamos los cofrades sanluqueños.

Tan solo unas horas, Padre, para que suenen los primeros acordes de "Julián Cerdán" y pose sus folios en el atril, y haga uso de todos esos detalles que las hermandades y demás corporaciones cofrades le han ido entregando a lo largo de estos meses, y que siempre tendrá como recuerdos para eternamente palpar cada momento que tendrá la suerte de vivir este domingo.

El Jarrillo de Lata, el pañuelo de La Soberana, las pastas que recogerá este viernes, los folios de los Dolores, la pluma de la Borriquita, y todo lo que le han ido haciendo llegar en todas estas semanas, en todos estos meses.

Se va consumiendo la espera, para que sus palabras suenen "como los tres golpes de aldabón" que abran de par en par las puertas de una nueva Semana Santa, en esta ciudad con olor y sabor a manzanilla y salitre marinero, y que corona la más bella perla que pudiera existir, la Caridad.

Ya se consume la espera, llega el Domingo de Pasión, el Domingo del Pregón.

Juan Fco. López Escobar.
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